El concepto de “marca personal” no ha aparecido a la sombra de Internet, sino que es algo que ha existido desde siempre porque, seamos claros, todos tenemos una marca personal ya que cuando alguien nos conoce se acaba haciendo una imagen personal de ti.

Para ilustrarlo permíteme que te cuente la historia de la creación de la marca personal de un “urbanita” que se marchó a un pequeño pueblo a vivir.

Así, mientras este hombre tomaba un café en el bar del pueblo trabó conversación con un par de lugareños quienes le contaron algunas particularidades de su nueva residencia.

Al terminar uno de ellos le dió un último consejo: “por cierto amigo, tenga cuidado con su comportamiento porque a la gente de aquí le gusta poner motes”.

El forastero se lo agradeció y le dijo que andaría con sumo cuidado. Pagaron sus consumiciones y se despidieron. “Hasta luego” dijo el forastero. “Hasta luego, Cuidadoso” replicaron ellos. ¡Apenas le conocían y ya tenía su marca personal!

Y si crees que esto es exclusivo de pequeños pueblos o personas anónimas piensa en la ingente cantidad de grandes personajes conocidos por sus sobrenombres (una forma clásica de “marca personal”) como Pedro I “el Cruel” o “el Justiciero” (dependiendo del lado en el que estuvieses), El Manco de Lepanto o La Dama de Hierro.

También encontramos refranes tales como “cobra buen fama y échate a dormir” que nos muestran la importancia que la marca personal ha tenido a lo largo de la historia.

Lo que sí ha hecho Internet es multiplicar el impacto de dicha marca personal y revolucionar la forma en la que gestionar la marca personal.

Ello ha propiciado un gran interés por todo lo que tiene que ver con dicho concepto y también ha motivado una abundante bibliografía sobre el tema publicada por grandes especialistas (por ejemplo Soy mi Marca) y que muchas personas se hayan embarcado en la empresa de desarrollar y gestionar su marca personal.

Sin embargo, si tú aún no lo has hecho y estás dudando me gustaría darte 10 razones por las que NO DEBERÍAS desarrollar ni gestionar tu marca personal (léase el artículo con ironía).

 

Si eres una persona que gusta del anonimato jamás deberías potenciar tu Marca Personal.

La primera razón es evidente, porque una gestión adecuada de tu Marca Personal hará que tu marca sea mucho más reconocida en tu ámbito de especialización, incrementará tu reputación y mejorará su posicionamiento tanto dentro de tu comunidad como en los motores de búsqueda.

Todo ello hará que tu marca sea mucho más visible, se multiplique el número de contactos de tu red y se incrementen las interacciones con posibles nuevos contactos.

Por otro lado, una gestión inadecuada también hará resaltar tu marca personal, con el agravante de que lo más probable es que, en este caso, lo que se resalte sea precisamente dicha falta de profesionalidad, con lo que además de hacerte conocido y romper tu anonimato encima tengas que escuchar risitas al estilo “Nelson”.

Así que si tu apellido es Bond o tienes espíritu de monje de clausura huye del Personal Branding (y de paso de cualquier cosa que tenga relación, cercana o lejana con internet).

 

Si tienes algo que ocultar tampoco te interesa gestionar tu Marca Personal.

La gestión de la Marca Personal genera exposición y, por lo tanto, requiere transparencia. Con ello no quiero decir que tengas que hacer públicos todos los aspectos de tu vida, pero sí que aquello que presentes sea verdadero y sin doble intención, porque tu comunidad se va a dar cuenta enseguida de ello.

Como dijo, según creo, Abraham Lincoln: “Se puede engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo” así que si tienes intenciones ocultas ¿para qué arriesgarse a hacerte conocido y que te descubran?

Por otro lado, el derecho al olvido puede obligar a Google a “olvidarse” de presentar ciertos contenidos negativos relativos a tu imagen personal y a la fuente a eliminar dicho contenidos, sin embargo los contenidos pueden seguir pululando por ahí. Así que por qué tentar al destino.

Y es que aunque una buena gestión de tu marca personal pueda lograr que las páginas de resultados relativas a ti se llenen con los contenidos que tú mismo has subido o controlado, siempre “corres el riesgo” de que alguien encuentre algo negativo sobre ti en la 8ª o 9ª página. Vamos, ¡todo un desastre!

 

Si no te gusta la coherencia tampoco debes potenciar tu Marca Personal.

Ya hemos visto que realizar una adecuada gestión de tu personal branding en Internet hará que tu marca personal sea pública y notoria.

La consecuencia más directa es que todo el mundo conocerá con precisión cuáles son los valores de tu marca y tu forma de trabajar, o al menos lo que tú dices que son tus valores y tus motivaciones.

Ello provocará que cualquier discrepancia entre lo que dices y lo que haces será rápidamente detectada, señalada y amplificada, ya que, en las redes sociales, la coherencia es un valor muy apreciado.

Por ello, si tienes problemas para mantener una línea coherente de actuación, o si cambias de criterio continuamente, antes que trabajar esas áreas, con el consiguiente esfuerzo y trabajo, te va a ser mucho más sencillo evitar promocionar tu Marca Personal.

 

Si prefieres desconocer quién eres, olvídate de gestionar tu Marca Personal.

Otro de los aspectos esenciales para trabajar el Personal Branding de una manera adecuada consiste en llegar a conocerte en profundidad.

Así, acciones tales como realizar un DAFO personal o un Mapa de Empatía propio, y que te permitan reconocer cuales son tu puntos fuertes, cuales los débiles, que cosas te gustan, por cuales tienes pasión o cuáles odias con toda tu alma, son esenciales en todo proyecto de Marca Personal.

Pero ¿Y si abres una caja de Pandora? ¿Y si no te gusta cómo eres? ¿Y si descubres que aún te queda mucho por aprender? Te arriesgas a meterte en un buen brete. Además, todo eso lleva un montón de tiempo y esfuerzo y ya andamos todos demasiado ocupados.

Así que, si todo eso te tira para atrás es preferible que dejes lo de la Marca Personal para una ocasión más propicia. Igual hasta mejoras en el ínterin.

 

Si no quieres que te consideren especialista en alguna materia (y evitar meterte en jaleos) es mejor que te apartes del Personal Branding.

Una de las más graves consecuencias de hacer una adecuada gestión de tu marca personal es que resaltará aquellas áreas en las que eres bueno/a y, por tanto, te expone a que otras personas, con menos formación o experiencia que tú en esas áreas, te consideren como un posible referente a consultar o seguir.

¿Te imaginas que a consecuencia de gestionar tu marca personal de repente te empiecen a llamar para hacerte consultas? ¿Y si te equivocas y te ponen una demanda o, peor aún, te hacen quedar en ridículo?

Nada, si quieres vivir tranquilo y no meterte en líos de posibles proyectos aparcar el desarrollo de tu marca personal será tu mejor elección.

 

Si no tienes la posibilidad o las ganas de invertir tiempo en cuidar tus relaciones, el Personal Branding tampoco es para ti.

 

 

Más que nada porque la cercanía y la accesibilidad son temas importantes para esos locos de la Marca Personal que se empeñan en aspectos como “crear diálogo” y el “compromiso” o “engagement”.

Y es que desarrollar y gestionar tu marca personal consiste en crear y desarrollar relaciones y confianza, y esto te va a llevar un tiempo y una energía que puedes emplear en otras cuestiones “mucho más productivas” (y si no pregúntaselo a Sheldon Cooper).

Por lo que si tienes cosas mejores que hacer es preferible que dediques tu tiempo y tus esfuerzos solo a esas cosas verdaderamente importantes y evites perder ni un solo minuto con eso que llaman “comunidad”.

 

Si no sabes cómo gestionar tu marca personal, no quieres invertir y prefieres que otros la gestionen (y lo hagan gratis) olvida el Personal Branding.

Un torero, unos dicen que “El Guerra” y otros que “el Gallo”, dijo en cierta ocasión que “Hay gente pa tó” (Hay gente para todo).

Lo cierto es que con tanta gente como hay por ahí seguro que alguien va a encargarse de darte visibilidad y hacer que seas conocido/a en las redes sociales y en otros foros, especialmente aquellas personas con las que hayas tenido problemas.

Así, podrás despreocuparte de generar contenidos y de atender a tu comunidad y, sin embargo, la gente hablará de ti.

Por ello, olvidarte de la gestión y seguimiento de tu Marca Personal será la opción más adecuada, aunque a veces te “silben” los oídos y no sepas por qué.

 

Si ya eres muy conocido ¿para qué perder tiempo gestionando tu marca personal?

Ya hemos visto que uno de los beneficios de gestionar tu marca de una manera profesional es la gran exposición que puedes lograr y la mejora en el posicionamiento profesional o social de tu marca.

Por ello, si ya eres conocido, ¿para que perder tiempo para impulsar esa imagen?

Claro que se podría multiplicar el impacto de tu marca pero si te conformas con lo que tienes ¿para qué buscar más?

Cierto que si fueras más conocido o conocida más personas podrían beneficiarse de tu labor y más sólida sería tu marca, pero ¿quién quiere o necesita eso?

Además, si un día tienes un problema de reputación la gente tendrá en cuenta tu trayectoria y no tendrás que preocuparte ¿O quizá sí?

 

Si ya tienes trabajo o aún te quedan unos años para buscarlo ¿para qué gestionar tu marca?

Sí, es cierto que una de las bases de la gestión de una marca personal consiste en generar confianza y que la confianza es como la experiencia, hacen falta tiempo y acciones para generarla.

Pero como esto es Internet, seguro que, como dijo aquél asesor del presidente Zapatero, en dos tardes te puedes poner al día de todo.

Además, con la trayectoria o el expediente tan impactante que tienes, seguro que adelantas a esos pobres que llevan dos o tres años trabajando de forma consistente en su marca.

 

Finalmente, si crees que no tienes nada que aportar mejor no pierdas tiempo con esto de la marca personal.

Vamos a ver, si gestionar la marca personal consiste, entre otras cosas, en poner en valor tus capacidades y logros, lo lógico es que si no tienes nada de eso tampoco tenga sentido trabajar en tu marca personal.

Sí, es verdad que personas como Steve Jobs, Matt Mullenweg (fundador de WordPress) o Dean Kamen (inventor del Segway) dejaron la universidad y no tenían un título en el que apoyarse, pero ellos son excepciones. ¿Verdad?

Además, si ya hay mucha gente con una trayectoria similar a la mía, ¿no será mucho mejor trabajar de forma solitaria hasta tener un currículo brillante y que sobrepase a todos los demás?

Mientras tanto qué importa que personas con expedientes más mediocres, y cuya única virtud es saber venderse mejor que tú, accedan a proyectos interesantes.

Cuando consigas tener ese currículo brillante las empresas se desharán de ellos y se pelearán por ti. ¡Seguro!

Aunque me queda la duda de que si no accedes a proyectos interesantes, ¿cómo se va a mejorar tu currículo?

 

Concluyendo

Como has podido comprobar, eso de trabajar en tu marca personal es una auténtica pérdida de tiempo, es mucho mejor dedicarte a ser perfecto y los premios vendrán solos, por eso las empresas serias carecen de departamento de marketing.

¿O quizá no?

Seguro que a ti se te ocurren más motivos por los que es “absolutamente contraproducente” trabajar en tu Marca Personal y me gustaría conocerlos.

Nos vemos.

 

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Imagen de portada cortesía de Puuikibeach en Flickr

 

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