A la inmensa mayoría de profesionales y empresas cada vez nos quedan menos cartuchos en la recámara y, precisamente por eso, es por lo que tenemos que escoger muy bien a nuestros colaboradores. Por un lado, no podemos desaprovechar ninguna oportunidad real y, por otro lado, no podemos gastar esfuerzos en intentos que difícilmente van a resultar positivos. Por ello, hoy más que nunca se hace vital encontrar un partner en Social Media que te ayude a optimizar cada acción y sacar el máximo rendimiento de cada esfuerzo. Veamos algunas pautas para detectar a las «buenas compañías».

Antes de contactar

El hábito no hace al monje, pero…

Ya he comentado con anterioridad que la web debe ser tu mejor escaparate ante tus posibles clientes, y teniendo en cuenta que el primer cliente de una agencia o profesional del social media debe ser él mismo, la forma en cómo gestione sus distintos canales serán un excelente indicador de lo que dicho profesional puede hacer por tu empresa:

  • ¿Tiene una página web bien diseñada?
  • ¿Se adapta a los distintos tamaños de pantalla de forma automática? (Diseño Responsive).
  • ¿Tiene blog?
  • ¿Tiene perfiles en redes sociales?
  • ¿Publica con regularidad?
  • ¿Son contenidos interesantes?
  • ¿Gestiona bien los comentarios?
  • ¿Tiene un número razonable de seguidores / suscriptores?

Es cierto que muchos profesionales van extraordinariamente mal de tiempo, pero si su sistema no es bueno, ¿por qué va a hacerlo mejor con el mío?

Revisa su portfolio

Ver lo que han hecho por otras empresas es también una buena forma de tener indicios de su profesionalidad, pero no siempre es posible ya que algunos clientes no quieren que se sepa quien gestiona su social media.

Contacta con otros clientes suyos

Al hilo de lo anterior, también puedes  contactar con alguna empresa cliente para ver que tal ha sido la relación y extraer tus conclusiones.

Investiga en internet

Finalmente, intenta localizar comentarios referentes a él o ellos en Internet. Si tienes cuenta, puedes investigar sobre ellos viendo su actividad en foros de Linkedin o en otras redes sociales

Después de contactar

¿Es alguien cercano?

Y con «cercano» no me refiero a que sea de tu misma ciudad. Ahora es posible trabajar con muy buenos profesionales desde la otra punta del mundo. Con «cercano» me refiero a alguien que comparta tus valores.

Si te va a tener que asesorar, o incluso a hablar por ti en las redes sociales, debe ser alguien que comparta tus valores, tu pasión por tus clientes, tu visión, en suma.

¿Habla más de lo que escucha?

Para poder trabajar con un cliente debemos conocerle primero. Esto implica hacer preguntas y saber escuchar. Si tu posible colaborador en social media habla más de si mismo que de ti es mejor que pienses en otra alternativa.

¿Te lo arregla todo con dos perfiles y un par de tuits?

Hace unos años estaba entrevistando a unos candidatos para un puesto de mantenimiento para una maquinaria muy especializada. Uno de ellos, tras ver los equipos dijo algo así como: «esto en un par de semanas está dominado». Mientras yo pensaba: «he estado cuatro meses en la central en Alemania con los ingenieros de desarrollo, llevo un año entero colaborando en la puesta en marcha de estos equipos y todavía tiemblo cada vez que uno de ellos se para…»

Evidentemente no consiguió el puesto, y si tu posible colaborador te da la solución a todos tus problemas de forma instantánea, incluso antes de conocerlos, es mejor que tampoco lo haga.

¿Están claros los objetivos?

¿Te ha explicado cuales son los pasos que vais a dar durante el proceso? ¿Habrá un documento donde se detallarán los objetivos? ¿Sabes donde estarás y que habrás conseguido cuando termine el proceso?

Es cierto que un social media plan tiene mucho de «arte», pero también tiene una parte de ciencia que se debe respetar para conseguir buenos resultados.

Resumiendo

El «rio revuelto» del trabajo en social media es algo que ha pillado fuera de juego a mucha gente. Unos, responsables de empresas, quienes con pocas referencias han echado mano del primero que pasaba por allí, y otros, profesionales de uno u otro sectores, que pensaron que con un curso de 15 horas dominarían un nuevo nicho de mercado.

Afortunadamente, las aguas se empiezan a calmar un poco y los buenos profesionales empiezan a emerger. Piensa que una mala decisión, en social media, puede costarte mucho tiempo, reputación y dinero. Por ello, cuando tengas que escoger un profesional que te ayude en estos temas (por cierto si no lo has hecho ya ¿a qué estás esperando?) escoge con calma, el resultado merece el esfuerzo.

¿Crees que hay mucho «vende humos» en esto del Social Media?

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Fotografía por Mark Smiciclas en Flickr (CC)

 

 

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